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foto: carlos garcía granthon

Bloque a bloque

Sobre qué países y cómo negocian en el laberinto de la COP 20

Publicado: 2014-12-04

¿Cómo se agrupan los países para negociar en la COP 20, y en las COPs en general? Si uno se interna por los pasillos de esa especie de ciudadela montada en el Cuartel General del Ejército ubicado en Lima, se encontrará con numerosas personas yendo de un lado a otro, con maletines, papeles, con pins en las solapas, etc. Sólo algunos de ellos son realmente ‘negociadores’.

Se trata de las personas que, a nombre de su país, efectivamente ‘negocian’ los distintos temas que se juegan en la Conferencia, entre ellos Adaptación, Mitigación, Pérdidas y Daños, Financiamiento y sobre todo cuál va a ser la naturaleza del próximo acuerdo global vinculante, cuyo borrador se va a hacer en Lima. Cada país o región, para ello, tiene su propia estrategia.

América Latina, por ejemplo, no conforma un bloque compacto de negociación. Si todos los países de la región están en el ‘G-77 (fundado en 1974, pero que en la actualidad conforman 133 países en vías de desarrollo) más China, algunos de ellos se integran en otros, digamos, comandos de negociación. Es el caso del Perú, que está allí pero también en otro bloque.

Con Chile, Costa Rica, Guatemala, Colombia y Panamá conforma la Alianza Independiente de América Latina y El Caribe (AILAC). En líneas generales, este bloque lo que propone que todos los países asuman su responsabilidad, en la reducción de Gases de Efecto Invernadero (GEI), y que las posiciones entre países desarrollados y en desarrollo se acerquen en lo posible.

No pretende con ello ignorar el principio básico de ‘responsabilidades comunes pero diferenciadas’ (cada país reduce de acuerdo a su capacidad), pero se distancia de bloques como la Alternativa Bolivariana de las Américas (ALBA), que más bien habla de ‘deuda climática’. Si se observa, cada uno de estos frentes de alguna manera sintoniza con ciertas posiciones políticas.

Tres países de AILAC (Chile, Colombia y Perú) son parte de la Alianza del Pacífico, que tienen políticas económicas similares, en tanto que los países de la ALBA se alinearían con Venezuela. Cada quien, no obstante, tiene otras conexiones que los definen. Ecuador y Venezuela, por citar un caso, pertenecen a las Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

La OPEP no es un bloque de negociación, pero la sola pertenencia a este organismo hace que las delegaciones tengan en cuenta ese factor de poder energético a la hora de negociar. Bolivia, por su parte, es influyente en las COPs. René Orellana, su jefe de negociación, ha hablado en esta COP 20 a nombre del G-77, es decir en representación nada menos que de 134 países.

Algunos países considerados problemáticos en la negociación –como Australia y Canadá, que ya se ganaron “el fósil del día” que otorga Climate Action Network- están en el grupo denominado “Paraguas”, donde, además de los ya mencionados, están Estados Unidos, Nueva Zelanda, Ucrania, Japón, Noruega, Suiza y Rusia. Ninguno de la Unión Europea (UE), si se observa.

Lo anterior no es casual. La UE, que agrupa a 28 países, tiene una voz común, que es de las más propositivas en las COPs. Apuesta por el nuevo acuerdo global vinculante, por fortalecer el Fondo Verde del Clima (FVC) y trabaja por llegar al 2020 con el 20% de sus emisiones totales reducidas. Elida Bardram, su jefa de negociación ha reafirmado esas posiciones en la COP 20.

Otro bloque importante, dramático si se quiere, es la Alianza de Pequeños Estados Insulares (AOSIS, por sus siglas en inglés). En esta COP, la vocería de este grupo la tiene Nauru, una república ubicada en Oceanía, de 10,000 habitantes que viven en apenas 21.3 kilómetros cuadrados. Abogan para que la temperatura global del planeta no aumente más de 1.5 grados.

El tope que manejan la mayoría de delegaciones es de 2 grados, pero para estas “pequeñas islas” puede tratarse casi de una cuestión de vida o muerte. Para quienes también el asunto es delicado es para los 48 países agrupados en el bloque de “Países menos desarrollados”, que agrupa sobre todo a estados de África y Asia, y que son extremadamente vulnerables al cambio climático.

Y para complicar más el escenario, están el bloque llamado BASIC: Brasil, Sudáfrica, China en India. Son las potencias emergentes que se juntan para el debate climático. Una de sus objetivos es no pasar por “países desarrollados”, porque se les obligaría a mayores compromisos de mitigación, algo que les costaría asumir debido que, justamente, caminan hacia el “desarrollo”.

Este es parte del rompecabezas. Estos frentes ya han entrado en negociación o acaso en colisión (trascendido: Japón objetó un texto referido al financiamiento, porque decía “adecuado y previsible”, o sea algo así como que iría aumentando), pero sólo la próxima semana se sabrá si los Jefes de Estado, en la fase “de Alto Nivel” de la COP 20, bendicen lo que hicieron sus enviados.


Escrito por

Ramiro Escobar

Periodista. Especializado en temas internacionales y ambientales.


Publicado en

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